Las propiedades benéficas de las aguas de Jaraba eran ya conocidas desde tiempos de los romanos que llamaron a los manantiales calientes de las cercanías del río Mesa "Aguas de las Ninfas".
En la edad media, en el lugar en el que hoy se encuentra el balneario de la Virgen, se abrió una piscina donde los peregrinos que acudían al Santuario de la Virgen sanaban ciertas enfermedades.
En 1963 existían en la zona tres establecimientos termales y las "aguas de Jaraba" aparecen en la "Reseña de todos los manantiales que existen en España, declarados de utilidad pública, al 15 de abril de 1873
En la actualidad existen en el municipio cinco aprovechamientos de las aguas minero-medicinales que dan lugar a tres establecimeintos balnearios y tres plantas embotelladoras.
Las aguas de Jaraba son aguas hipotermales (entre 20 y 30ºC) y de mineralización media, con predominio de bicarbonatos, sulfatos, calcio y magnesio. Su administración por vía oral o tópica resulta beneficiosa para las afecciones de las vías urinarias, reuma y vías respiratorias
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